martes, 7 de mayo de 2013

¡Santiago y cierra España! o como emborracharse con un tampón y una botella de vodka

Hola a todos, contertulianos y sufridos lectores de nuestro diario camino de Santiago (a partir de ahora camino de Santi, por lo de abreviar)

Llevamos tres días de ruta (y de sufrimiento, Ana es una taladradora nata).

Vamos por faena, voy a explicaros sucinta y perentoriamente el acontecer de esta aventura que nos está llevando por paisajes singulares de una belleza inigualable, bla, bla, bla.

Despertóme Ana (a partir de ahora la terrible) el pasado domingo 5 de Mayo a las 3,45h de la mañana. Y todo para hacerme saber sus dudas existenciales acerca de si llevarse o no el pequeño portátil a nuestro viaje. 10kg de barbitúricos le hubiera dado yo para el viaje.

Pasado este primer momento de crisis nos encontramos en la parada de autobuses de Pl. España para aprehender con ahinco y sinrazón el autobús nocturno N17. Que nos dejó en el aeropuerto a las 5 de la mañanita-me-cago-en-la-puta-no-me-gusta-madrugar.
Llegamos a la cola para el avión (eterna, como un día sin pan o sin decirle a una chica ¡qué guapa estás corasoooón!
Salimos con cierto retraso. Llegamos al asiento y tenemos de vecinito a un alitoso (sin hache, espero) de Vinaroz. Joder, el niño viaja solo a hacer el camino de Santiago, pero la vertiente norte. Menos mal, pienso, si lo tengo a mi lado me destroza el viaje. Es que le echaba (ésta si que va sin hache) una peste el aliento...
Total, me hago un poco el irrascible y paso de él. Hago que me duermo y a volar, que son dos horas.
Llegada a Santi, todo normal, un día despejado, el alitoso contrataca (¡joder, ¿no veía que me ponía rojo, rosa, marrón, negro, etc?)

Cogemos autobús a Santi, parada en bar antiguo, café, copa, puro y a buscar el inicio. Damos más vueltas que Pepe Gotera y Otilio buscando el amor imposible y por fin encauzamos el camino. Un día soleado, espléndido, clamoroso, auténtico, vivencial, en fin, ferspecto, hasta que llega el día siguiente y se jode.

Llegamos al albergue este primer día, pero no sin antes haber hecho parada y comilona en una zona rural y apartada (esto será lo habitual a partir de ahora). Nos ponemos las botas, probamos el pulpito (AAA se lo come a desgana). Ah, al inicio nos tomamos unas cervezas que nos supieron a gloria.Y para acabar postres, café de pote y aguardiente. Todo por 17 euritos. "Aluego" nos inchamos (esta palabra me mola más sin hache) a comer y a caminar bajo una solana del 15. A los 15 minutos nos tiramos en un apartado del camino a dormir la mona.

Llegamos, ahora sí, al albergue. Poca gente, todos extranjeros, y como era un poco tarde nos cogemos una habitación de dos plazas para discapacitados (que quede claro que en ningún momento me tomaron a mi por discapacitado mental). Cena frugal y nada brutal, y tal y tal. A las 10 de la nit a la piltra.


Lunes, 6 de Mayo

El mundo ya no es lo que había sido el día anterior. Estaba muy tapado. Esto no estaba en nuestros planes. Conocimos a dos parejas que estaban haciendo el ganso como nosotros por estos mundos de Déu n´hi do.

Avanzamos y en la última parte del día aparece la odiosa y tediosa y mohosa y bulliciosa y desastrosa lluvia. Pero no una lluvia torrencial y acuosa (que original soy, llamar acuosa a la lluvia. A quien no le guste que se vaya a un prado a pastar). Una fina lluvia, delicada, escinificadora de futuros problemas. Por fortuna llegamos no muy tarde al albergue, casa Pepa, donde nos recibe el hospedero, un singular personaje, plural en su generosidad y amable hasta la médula. Nos metemos una mega ensalada bien sana para comer y nos dan malas noticias para el día siguiente, esto es, líquido elemento caído en forma de precipitación del heaven o sky según si crees o no en un Dios redentor.

He de decir que aunque compartí noche con más de una docena de personas humanas (esto lo he sacado de AAA, personas humanas) ningún hijoputa se le ocurrió roncar.Con todo, he de aclarar que al llegar a la habitación pareciome oir un ronquear contínuo y vago. Lo localicé y derribé, esto es, target, localitation y patada a la litera.Sin pensar, sólo actuar. La señora se calla. Yo me siento satisfecho.

Martes, 7 de Mayo

Esto es hoy. Puta mierda de día, Agua, agua, agua, agua, agua. Me erijo en líder natural y marco la estrategia. A las 7 a levantarse, y a las 8 a patear como si el diablo nos quisiera apresar. Trote militar y a las 14h llegamos al destino. Un albergue vanguardista (me cago en los vanguardistas, pandilla de borrachos y mamones). El albergue es nuevo y fue financiado por don Amancio, que grande. Estoy emocionado. Un abrazo, don Amancio.

Pues ahora estamos en la biblioteca de Dumbría, que es la población-aldea que nos acoge en su albergue vanguardista-orteguista. Somos 4 personas humanas. Yo soy el líder natural. Hemos ido al pueblo, hemos comprado comida y hemos cocinado. Hemos engullido y nos hemos metido una siestecita. Ahora estamos cansados.

Y vosotros, mendigos de la felicidad, seguid sufriendo los embites (¿o envites?) del sucio y pútrido manantial del cemento y alquitrán.
Y yo, ¿soy feliz? Amigo mío, yo ya no busco la felicidad, sino las condiciones que lo favorezcan. ¿Una mujer joven, bella, inteligente, adinerada? No, gracias. Esto sería una mujer infeliz, estresada, falsamente segura de sí misma, rodeada de bienes materiales. Yo ya tengo lo que necesito.

Buenas tardes, y buenos sueños

1 comentario:

  1. http://3.bp.blogspot.com/_FrQ6B9qu32s/S-HvkUwGVEI/AAAAAAAAADw/f9PnsGzVTVk/s320/amor-lluvia.jpg

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